miércoles, agosto 09, 2006
Datos
Como no puede ser todo dar opiniones, divagar y expresar mis estados multipolares de animo (sé que eso no existe, pero por favor gente no sean tan graves !!!), esta vez decidi dar 3 datos de lugares donde ir a comer. No tienen un denominador común, más bien todos tienen un punto particular que los hace dignos de visitar y formarse su propia opinión:
- Infante 51: un gran lugar para comer pescados que no se encuentran en todos lados, en preparaciones sencillas, casi puras, que permiten degustar de verdad un nuevo pescado antes de empezar a taparlo con salsas y demases. La única recomendación va en el hecho de que preguntan el nivel de coccion, y uno al no conocer el pescado en cuestion puede equivocarse y no achuntarle al punto más recomendable. Pidan sugerencias al mozo y asi la experiencia irá por tierra derecha.
- Gato Tuerto: es de Valpo, funciona en la fundación Valparaiso y queda en el cerro Concepción sobre la plaza Victoria y junto al museo abierto que pasea por las calles del cerro entre murales. Osea pueden encontrar a muchos turistas, estudiantes de carreras artisticas y gente paseando con cara de ajena al lugar. Pero eso que importa si la vista del lugar es increible, la comida diferente y bien hecha, la atención buena y el ambiente grato? Es decir, acá tienen comida de origenes a lo mejor no muy criollos (de frenton es una carta más asiatica, arabe y especiada), y eso se agradece, por la variedad no por tener nada en contra de los sabores nacionales. Lo mejor: ir un dia de sol, sentarse en la terraza y dejarse llevar por sus diferentes y variados sabores.
- Los Varietales, Hotel Santa Cruz: aca se come rico, a lo mejor no tan barato, pero abundante y sabroso. Empezar con las sopaipillas y el pan amasado junto a un buen pebre, es una buena antesala de lo que vendrá. Platos originales, autenticamente chilenos, no solo por sus preparaciones sino que por los ingedientes y que a pesar de su sofisticación no caen en porciones ridiculamente chicas. Aca se come bien, en invierno la chimenea acompaña, la variedad de vinos que hay es grande y completa. Y muy importante, no dejarse engañar por el hecho de que quede en Santa Cruz: este restaurant funciona siempre, con gran afluencia y por lo tanto tiene un tiraje que asegura calidad permanente.
Bueno, esos son mis datos. Probar alguno es más que recomendable y por último pasé un buen rato escribiendo y recordandolos.
- Infante 51: un gran lugar para comer pescados que no se encuentran en todos lados, en preparaciones sencillas, casi puras, que permiten degustar de verdad un nuevo pescado antes de empezar a taparlo con salsas y demases. La única recomendación va en el hecho de que preguntan el nivel de coccion, y uno al no conocer el pescado en cuestion puede equivocarse y no achuntarle al punto más recomendable. Pidan sugerencias al mozo y asi la experiencia irá por tierra derecha.
- Gato Tuerto: es de Valpo, funciona en la fundación Valparaiso y queda en el cerro Concepción sobre la plaza Victoria y junto al museo abierto que pasea por las calles del cerro entre murales. Osea pueden encontrar a muchos turistas, estudiantes de carreras artisticas y gente paseando con cara de ajena al lugar. Pero eso que importa si la vista del lugar es increible, la comida diferente y bien hecha, la atención buena y el ambiente grato? Es decir, acá tienen comida de origenes a lo mejor no muy criollos (de frenton es una carta más asiatica, arabe y especiada), y eso se agradece, por la variedad no por tener nada en contra de los sabores nacionales. Lo mejor: ir un dia de sol, sentarse en la terraza y dejarse llevar por sus diferentes y variados sabores.
- Los Varietales, Hotel Santa Cruz: aca se come rico, a lo mejor no tan barato, pero abundante y sabroso. Empezar con las sopaipillas y el pan amasado junto a un buen pebre, es una buena antesala de lo que vendrá. Platos originales, autenticamente chilenos, no solo por sus preparaciones sino que por los ingedientes y que a pesar de su sofisticación no caen en porciones ridiculamente chicas. Aca se come bien, en invierno la chimenea acompaña, la variedad de vinos que hay es grande y completa. Y muy importante, no dejarse engañar por el hecho de que quede en Santa Cruz: este restaurant funciona siempre, con gran afluencia y por lo tanto tiene un tiraje que asegura calidad permanente.
Bueno, esos son mis datos. Probar alguno es más que recomendable y por último pasé un buen rato escribiendo y recordandolos.