miércoles, septiembre 13, 2006
Cambios de trabajo
Ayer me vinieron a visitar unos proveedores de insumos. Uno de los vendedores del grupo era un ex profesor universitario que ahora había dejado su que hacer académico y pasó a ser parte de la empresa privada. Eso de por si no es censurable, todos en el fondo tomamos ese tipo de decisiones, y en mi medio la gran mayoría trabaja en la empresa privada. Nada malo en eso.
El cuento va por el hecho de que un profesor universitario dedicado a la investigación, cosa que se hace muy poco en Chile, pase a formar parte de un proveedor de insumos que de esta manera cuentan con el prestigio de este profesional y de paso merman la labor investigativa del área.
A uno le da la idea de que se pasó al bando contrario, porque claramente ahora se dedicará a recomendar los productos que él representa y ya no tendrá la imparcialidad o la altura de miras para recomendar lo que es realmente mejor.
Acá no hay engaño, solo lamento perder a una persona que podría habernos aportado a todos. Los motivos que llevan a alguien a tomar esta decisión pueden ser muchos, pero de seguro el medio también tiene la culpa. Cuando investigar es caro y difícil y los distintos participantes del medio no damos apoyos concretos a esta labor, trabajar en eso se hace pesado, cansador y muchas veces desilusionante. Y bueno frente a estas condiciones, tener la posibilidad de contar con medios para crear mejores productos, aunque sea para un segmento no más, es algo que puede motivar a cualquiera.
A futuro es nuestro deber lograr que la actividad de investigación sea tan bien apoyada como la producción y la comercialización, esa es la única manera de crear un frente sólido, potente, que avance, que vaya a la vanguardia, que marque pautas y no se quede atrás esperando que otros hagan el trabajo por nosotros.
No nombro el rubro porque simplemente creo que esto es algo aplicable para todo ámbito de cosas.
El cuento va por el hecho de que un profesor universitario dedicado a la investigación, cosa que se hace muy poco en Chile, pase a formar parte de un proveedor de insumos que de esta manera cuentan con el prestigio de este profesional y de paso merman la labor investigativa del área.
A uno le da la idea de que se pasó al bando contrario, porque claramente ahora se dedicará a recomendar los productos que él representa y ya no tendrá la imparcialidad o la altura de miras para recomendar lo que es realmente mejor.
Acá no hay engaño, solo lamento perder a una persona que podría habernos aportado a todos. Los motivos que llevan a alguien a tomar esta decisión pueden ser muchos, pero de seguro el medio también tiene la culpa. Cuando investigar es caro y difícil y los distintos participantes del medio no damos apoyos concretos a esta labor, trabajar en eso se hace pesado, cansador y muchas veces desilusionante. Y bueno frente a estas condiciones, tener la posibilidad de contar con medios para crear mejores productos, aunque sea para un segmento no más, es algo que puede motivar a cualquiera.
A futuro es nuestro deber lograr que la actividad de investigación sea tan bien apoyada como la producción y la comercialización, esa es la única manera de crear un frente sólido, potente, que avance, que vaya a la vanguardia, que marque pautas y no se quede atrás esperando que otros hagan el trabajo por nosotros.
No nombro el rubro porque simplemente creo que esto es algo aplicable para todo ámbito de cosas.