miércoles, octubre 11, 2006
Imaginando escenarios trágicos
El otro día pasó algo raro. Mis viejos estaban fuera de Santiago y salvo una breve llamada el sábado no se comunicaron más durante el fin de semana. Esto no seria tan raro si consideramos mi edad, la de mi hermana, y las condiciones en que estamos, donde no hay ninguna preocupación que amerite estar tan pendientes todo el tiempo. Lo extraño se debe simplemente a que mis papas suelen llamar muchas veces cuando no están en la casa, ya sea para reportarse, para saber en que estamos, decirnos todas las cosas que quedaron para que podamos comer y detalles de ese tipo. Entonces cuando dejan esa costumbre a uno le llama la atención. Los hábitos cuesta cambiarlos y claro a mi aun mas.
Pero no es hacia ese lado que va este escrito. El punto es que cuando me quedaba dormido el lunes, me puse a divagar, como es mi costumbre antes de quedarme dormido, y a pensar sobre que pasaría si el teléfono sonara y nos avisaran que habían tenido un accidente y ambos estuvieran muertos. Ya sé que suena trágico y muy negativo, pero al margen de eso no es un mal ejercicio para hacer, sobre todo con lo rápido que pasan las cosas ahora. Además es algo que yo ya había pensado otras veces, y con escenarios aun más trágicos donde moría toda mi familia directa y yo era el único sobreviviente. En fin, pero en este caso era solo la perdida de ellos dos.
Y el asunto es que esta vez sorpresivamente me encontré sin una respuesta clara sobre que hacer. Sé a quienes recurrir, sé sobre algunas cosas que ellos ya tienen ordenadas y en general todo lo formal no lo veo como un problema. Mi primera duda surgía respecto de que pasaba con mi hermana chica, que es la única que en la practica sigue viviendo con ellos. Claro podría vivir sola, porque no querría venirse conmigo ni menos irse donde mi otra hermana. Pero quedaría tan sola, y por muy madura que sea, sigue siendo una niña y lógico que además necesita una familia.
Entonces surgió otra pregunta: que pasaría conmigo. Tendría que seguir trabajando claro, pero a lo mejor debería buscar algo mas cerca de Santiago para vivir con ella o a lo mejor obligarla a venirse una temporada conmigo, pero eso la complicaría aun más.
A lo mejor con esto simplemente adelantaría sus planes de partir a estudiar nuevamente a Europa y hacer una nueva vida por allá.
No sé, no logré tener una perspectiva clara sobre que hacer. Lo formal está muy claro, pero lo humano se convierte en una nebulosa.
En eso sonó el timbre y aparecieron ellos. Con eso terminó la divagación por esa noche, pero la duda acerca de que hacer frente ese escenario quedó en el aire.
Uno nunca está preparado para eso, pero uno siempre cree estarlo, solo que esta vez hasta una divagación se llenó de dudas.
Habrá que pensar al respecto.
Pero no es hacia ese lado que va este escrito. El punto es que cuando me quedaba dormido el lunes, me puse a divagar, como es mi costumbre antes de quedarme dormido, y a pensar sobre que pasaría si el teléfono sonara y nos avisaran que habían tenido un accidente y ambos estuvieran muertos. Ya sé que suena trágico y muy negativo, pero al margen de eso no es un mal ejercicio para hacer, sobre todo con lo rápido que pasan las cosas ahora. Además es algo que yo ya había pensado otras veces, y con escenarios aun más trágicos donde moría toda mi familia directa y yo era el único sobreviviente. En fin, pero en este caso era solo la perdida de ellos dos.
Y el asunto es que esta vez sorpresivamente me encontré sin una respuesta clara sobre que hacer. Sé a quienes recurrir, sé sobre algunas cosas que ellos ya tienen ordenadas y en general todo lo formal no lo veo como un problema. Mi primera duda surgía respecto de que pasaba con mi hermana chica, que es la única que en la practica sigue viviendo con ellos. Claro podría vivir sola, porque no querría venirse conmigo ni menos irse donde mi otra hermana. Pero quedaría tan sola, y por muy madura que sea, sigue siendo una niña y lógico que además necesita una familia.
Entonces surgió otra pregunta: que pasaría conmigo. Tendría que seguir trabajando claro, pero a lo mejor debería buscar algo mas cerca de Santiago para vivir con ella o a lo mejor obligarla a venirse una temporada conmigo, pero eso la complicaría aun más.
A lo mejor con esto simplemente adelantaría sus planes de partir a estudiar nuevamente a Europa y hacer una nueva vida por allá.
No sé, no logré tener una perspectiva clara sobre que hacer. Lo formal está muy claro, pero lo humano se convierte en una nebulosa.
En eso sonó el timbre y aparecieron ellos. Con eso terminó la divagación por esa noche, pero la duda acerca de que hacer frente ese escenario quedó en el aire.
Uno nunca está preparado para eso, pero uno siempre cree estarlo, solo que esta vez hasta una divagación se llenó de dudas.
Habrá que pensar al respecto.