viernes, diciembre 01, 2006
Días nublados
Hoy amaneció nublado, un poco frío, húmedo, casi como si de tanto desearlo hubiera logrado que se volviera realidad.
En días así me energizo, me limpio, me pongo creativo y optimista. También me hiper sensualizo, se me abre mi lado lúdico y fantaseo mucho con un amanecer acompañado, con roces y toqueteos matinales, con ducharse y volver en pelota a la cama y rozarse con las sabanas y con la piel del otro.
Pienso en un rico desayuno en la cama, con el diario, con la tele prendida o tan solo mirando por la ventana.
Pienso en esa rica pequeña siesta matinal, de la cual emerjo totalmente recuperado y listo para salir a callejear.
Pienso en caminar, con viento en mi cara, observando a todo el mundo, sacando fotos, deteniéndome a leer, escuchar música o tomar un café. Caminar mucho, por paisajes urbanos, entre las parras o en la playa. Evadirse mirando a los demás, imaginándose a los demás.
Estar mucho solo y al instante estar acompañado.
Pienso en tanta gente con la que me gustaría estar en un día así. Seria un día sabático. Tea time o coffee break a media mañana con alguien, almuerzo con otro, un café en la tarde con alguien mas y una rica cena invernal para terminar el día.
Las compañías pueden ser múltiples.
Yo soy efectivamente un tipo más agradable cuando esta nublado. Soy en la practica el sol del día, por cursi que eso suene.
Por días como estos es que me doy cuenta que estoy vivo y que las oscuridades de los otros días son solo una parte.
Vivan los días nublados!
En días así me energizo, me limpio, me pongo creativo y optimista. También me hiper sensualizo, se me abre mi lado lúdico y fantaseo mucho con un amanecer acompañado, con roces y toqueteos matinales, con ducharse y volver en pelota a la cama y rozarse con las sabanas y con la piel del otro.
Pienso en un rico desayuno en la cama, con el diario, con la tele prendida o tan solo mirando por la ventana.
Pienso en esa rica pequeña siesta matinal, de la cual emerjo totalmente recuperado y listo para salir a callejear.
Pienso en caminar, con viento en mi cara, observando a todo el mundo, sacando fotos, deteniéndome a leer, escuchar música o tomar un café. Caminar mucho, por paisajes urbanos, entre las parras o en la playa. Evadirse mirando a los demás, imaginándose a los demás.
Estar mucho solo y al instante estar acompañado.
Pienso en tanta gente con la que me gustaría estar en un día así. Seria un día sabático. Tea time o coffee break a media mañana con alguien, almuerzo con otro, un café en la tarde con alguien mas y una rica cena invernal para terminar el día.
Las compañías pueden ser múltiples.
Yo soy efectivamente un tipo más agradable cuando esta nublado. Soy en la practica el sol del día, por cursi que eso suene.
Por días como estos es que me doy cuenta que estoy vivo y que las oscuridades de los otros días son solo una parte.
Vivan los días nublados!