jueves, enero 11, 2007
Colegio
El colegio para bien o para mal me marcó. O sea, no creo que nadie pase sin un rasguño luego de 14 años en un mismo lugar con la misma gente. Es por eso que he decidido hacer una lista de cosas que me caracterizaban en mi etapa escolar o que me marcaron y explican en parte lo que soy ahora. No hay un número definido, sólo aquello que se me venga en mente. Entonces:
1.- el ramo que más me gustaba era matemáticas. Sin embargo hubo algunos años donde mis notas fueron bajas, debido simplemente a la mala onda de un profesor, el cual incluso me revisaba el cuaderno con el fin de encontrar motivos para bajarme el promedio.
2.- toda mi vida escolar estuvo ligada a Pastoral. Ya sea como delegado, participando en todas las misas, en comunidades o simplemente destacando en las clases de religión. Todo muy mamón visto desde la perspectiva del tiempo, pero es un hecho que marco mi imagen y que sin embargo ahora lo veo como algo muy alejado de mi yo actual.
3.- odie siempre todo lo relacionado con deporte, las clases de educación física y cualquier tipo de actividad gimnástica. Con el tiempo descubrí que no era por ser tan sedentario sino por tener malos profesores. Ellos solo se enfocaban en aquellos con talento deportivo y humillaban al resto. Las notas iban en relación a ciertas metas y no al progreso personal. No ensañaban a ser físicamente activos, solo a hacer ciertas cosas inútiles, asunto que con el tiempo queda mas que claro, cuando la gran mayoría no tiene hábitos deportivos y yo que era el peor del curso tengo ahora un estado físico más que digno. Simplemente una estupidez y gran perdida de tiempo. Además de muy frustrante.
4.- casi siempre me fui y volví en liebre. Salvo un periodo donde me fui en micro y otro, al final, cuando me volvía a dedo. No me acomplejaba mucho el tema de la liebre, al revés, me daba tranquilidad, me gustaba eso de tener algo seguro. Además era el ultimo al que recogían en la mañana y el primero en ser dejado a la vuelta. En algún momento fui muy molestado, pero grandes traumas no tengo a raíz de eso. Dulces un día a la semana, helados al final de año y cosas así forman parte de los recuerdos. También las incomodas esperas con todos alegando por los atrasos de mi hermana en las mañanas. Algunas cosas aún no cambian.
5.- también fue algo habitual en mi llevar almuerzo. Muy pocas veces almorcé en el casino del colegio. Eso a lo mejor me hizo medio aislado y mamón. Pero también lo soy por otros motivos. El asunto es que siempre mi alimentación fue con comida de la casa, no siempre la más envidiable, ya que por muchas razones podía llegar en estados no deseados. A lo mejor por un cuento de interacción habría sido mejor no almorzar todos los días en la sala, pero la verdad ahí era muy tímido para estar siempre en publico comiendo, sobre todo cuando se es muy gordo y todo el mundo se fija en ti al comer solo para burlarse. Y por otra parte no hay cosa que refleje mas el cariño de una madre que la comida.
6.- la marca alternativa. Mi colegio era un colegio cuico, se mandaban a hacer los buzos y demás elementos distintivos del colegio a una tienda determinada. Y por mucho tiempo existió una alternativa a esta, más económica por cierto. El asunto es que los uniformes eran diferentes, otra tela, otros tonos, otra cosa. Y eso era al final medio discriminador, medio vergonzoso y una lata en el fondo. Mucho tiempo tomó para que mi mamá entendiera que no era lo mismo y que si tiene a sus niñitos en un colegio cuico debe darles las herramientas para sobrevivir y no exponerlos a las burlas de los otros crios, que suelen ser muy crueles.
7.- una vez se me ocurrió escribir una canción y ponerle música, o más bien una melodía y cantarla frente al colegio para el Talent Show que se hacia todos los años en el marco de la semana del colegio. La canción era religiosa, era dirigida a San Francisco de Asís patrono de mi colegio y la presente junto a una compañera que tocaba acordes básicos en su guitarra detrás de mí. Pasé sin pena ni gloria, mi mejor amigo aún se acuerda de parte de la letra y a veces me la saca a colación para reírse un rato. Cuando yo pensaba que esa ocasión había pasado desapercibida, aparece una foto para dejar plasmada mi primera y única performance pseudo en serio en publico. Punto aparte son los pantalones color celeste agua medio transparentes con los que me subí a cantar. Sin comentarios.
8.- el football fue otro elemento que me marcó. Por el simple hecho de que me cargaba, que los años en que jugué fueron siempre una tortura y porque tan pronto como se pudo deje las canchas para siempre. Con mi mejor amigo simplemente nos parábamos en el arco, cada uno apoyado en un poste conversando. Claro que eso nos hacia los mejores defensas del colegio, porque al ser ambos un par de toneles, cualquier arquero mediocre, era capaz de cubrir el escaso espacio que dejábamos disponibles para que entrara una pelota. Eso hizo que un día alguien me increpara diciendo que no había ganado yo el partido sino que el equipo donde yo jugaba porque no hacia nada, solo descansar en el arco. Tenia razón, pero en el fondo me valía madre, si yo no quería estar ahí, y punto.
9.- una historia extra relacionada con el football es aquélla donde me convierto en el máximo goleador de un partido, en el cual mi equipo perdió 2 – 1, o sea, metí dos auto goles.
10.- me gustaba mucho historia y geografía, me llegue a aprender todas las capitales de Europa, y muchas de los otros continentes. Me iba bien y era en general un ramo que disfrutaba. Pero mi lado humanista siempre fue complementario, y no lo que me apasionaba. Tal como hasta ahora.
11.- gané el concurso literario del colegio una vez por una “prosa poética” llamada “Panamericana”, de la que lamentablemente no tengo ninguna copia.
12.- nunca fui problemático ni peleador, pero si tuve un par de enfrentamientos con las más altas autoridades del colegio. Esto porque no estaba para gastarme en batallas chicas, yo estaba para cosas más fundamentales. Así es como encaré a la coordinadora en un par de ocasiones donde la razón estaba de mi lado, y no dude en pedir una reunión con el Rector y dueño del colegio para prever una consecuencia negativa para mí. Así es que no era niño problema, pero cuando algo me molestaba en serio, dejaba la grande.
13.- las únicas anotaciones negativas que tenia eran por no traer alguna prueba firmada o cosas estúpidas como esa. Solía tener papeletas por anotaciones positivas. O sea, confirmo, era un mamón.
Son muchas las anécdotas, algunas más ingratas que otras. Como hoy estoy en el polo positivo he marginado mucho de los malos recuerdos, por lo que me comprometo a una nueva lista donde revise el lado B de mi paso por el colegio.
1.- el ramo que más me gustaba era matemáticas. Sin embargo hubo algunos años donde mis notas fueron bajas, debido simplemente a la mala onda de un profesor, el cual incluso me revisaba el cuaderno con el fin de encontrar motivos para bajarme el promedio.
2.- toda mi vida escolar estuvo ligada a Pastoral. Ya sea como delegado, participando en todas las misas, en comunidades o simplemente destacando en las clases de religión. Todo muy mamón visto desde la perspectiva del tiempo, pero es un hecho que marco mi imagen y que sin embargo ahora lo veo como algo muy alejado de mi yo actual.
3.- odie siempre todo lo relacionado con deporte, las clases de educación física y cualquier tipo de actividad gimnástica. Con el tiempo descubrí que no era por ser tan sedentario sino por tener malos profesores. Ellos solo se enfocaban en aquellos con talento deportivo y humillaban al resto. Las notas iban en relación a ciertas metas y no al progreso personal. No ensañaban a ser físicamente activos, solo a hacer ciertas cosas inútiles, asunto que con el tiempo queda mas que claro, cuando la gran mayoría no tiene hábitos deportivos y yo que era el peor del curso tengo ahora un estado físico más que digno. Simplemente una estupidez y gran perdida de tiempo. Además de muy frustrante.
4.- casi siempre me fui y volví en liebre. Salvo un periodo donde me fui en micro y otro, al final, cuando me volvía a dedo. No me acomplejaba mucho el tema de la liebre, al revés, me daba tranquilidad, me gustaba eso de tener algo seguro. Además era el ultimo al que recogían en la mañana y el primero en ser dejado a la vuelta. En algún momento fui muy molestado, pero grandes traumas no tengo a raíz de eso. Dulces un día a la semana, helados al final de año y cosas así forman parte de los recuerdos. También las incomodas esperas con todos alegando por los atrasos de mi hermana en las mañanas. Algunas cosas aún no cambian.
5.- también fue algo habitual en mi llevar almuerzo. Muy pocas veces almorcé en el casino del colegio. Eso a lo mejor me hizo medio aislado y mamón. Pero también lo soy por otros motivos. El asunto es que siempre mi alimentación fue con comida de la casa, no siempre la más envidiable, ya que por muchas razones podía llegar en estados no deseados. A lo mejor por un cuento de interacción habría sido mejor no almorzar todos los días en la sala, pero la verdad ahí era muy tímido para estar siempre en publico comiendo, sobre todo cuando se es muy gordo y todo el mundo se fija en ti al comer solo para burlarse. Y por otra parte no hay cosa que refleje mas el cariño de una madre que la comida.
6.- la marca alternativa. Mi colegio era un colegio cuico, se mandaban a hacer los buzos y demás elementos distintivos del colegio a una tienda determinada. Y por mucho tiempo existió una alternativa a esta, más económica por cierto. El asunto es que los uniformes eran diferentes, otra tela, otros tonos, otra cosa. Y eso era al final medio discriminador, medio vergonzoso y una lata en el fondo. Mucho tiempo tomó para que mi mamá entendiera que no era lo mismo y que si tiene a sus niñitos en un colegio cuico debe darles las herramientas para sobrevivir y no exponerlos a las burlas de los otros crios, que suelen ser muy crueles.
7.- una vez se me ocurrió escribir una canción y ponerle música, o más bien una melodía y cantarla frente al colegio para el Talent Show que se hacia todos los años en el marco de la semana del colegio. La canción era religiosa, era dirigida a San Francisco de Asís patrono de mi colegio y la presente junto a una compañera que tocaba acordes básicos en su guitarra detrás de mí. Pasé sin pena ni gloria, mi mejor amigo aún se acuerda de parte de la letra y a veces me la saca a colación para reírse un rato. Cuando yo pensaba que esa ocasión había pasado desapercibida, aparece una foto para dejar plasmada mi primera y única performance pseudo en serio en publico. Punto aparte son los pantalones color celeste agua medio transparentes con los que me subí a cantar. Sin comentarios.
8.- el football fue otro elemento que me marcó. Por el simple hecho de que me cargaba, que los años en que jugué fueron siempre una tortura y porque tan pronto como se pudo deje las canchas para siempre. Con mi mejor amigo simplemente nos parábamos en el arco, cada uno apoyado en un poste conversando. Claro que eso nos hacia los mejores defensas del colegio, porque al ser ambos un par de toneles, cualquier arquero mediocre, era capaz de cubrir el escaso espacio que dejábamos disponibles para que entrara una pelota. Eso hizo que un día alguien me increpara diciendo que no había ganado yo el partido sino que el equipo donde yo jugaba porque no hacia nada, solo descansar en el arco. Tenia razón, pero en el fondo me valía madre, si yo no quería estar ahí, y punto.
9.- una historia extra relacionada con el football es aquélla donde me convierto en el máximo goleador de un partido, en el cual mi equipo perdió 2 – 1, o sea, metí dos auto goles.
10.- me gustaba mucho historia y geografía, me llegue a aprender todas las capitales de Europa, y muchas de los otros continentes. Me iba bien y era en general un ramo que disfrutaba. Pero mi lado humanista siempre fue complementario, y no lo que me apasionaba. Tal como hasta ahora.
11.- gané el concurso literario del colegio una vez por una “prosa poética” llamada “Panamericana”, de la que lamentablemente no tengo ninguna copia.
12.- nunca fui problemático ni peleador, pero si tuve un par de enfrentamientos con las más altas autoridades del colegio. Esto porque no estaba para gastarme en batallas chicas, yo estaba para cosas más fundamentales. Así es como encaré a la coordinadora en un par de ocasiones donde la razón estaba de mi lado, y no dude en pedir una reunión con el Rector y dueño del colegio para prever una consecuencia negativa para mí. Así es que no era niño problema, pero cuando algo me molestaba en serio, dejaba la grande.
13.- las únicas anotaciones negativas que tenia eran por no traer alguna prueba firmada o cosas estúpidas como esa. Solía tener papeletas por anotaciones positivas. O sea, confirmo, era un mamón.
Son muchas las anécdotas, algunas más ingratas que otras. Como hoy estoy en el polo positivo he marginado mucho de los malos recuerdos, por lo que me comprometo a una nueva lista donde revise el lado B de mi paso por el colegio.