lunes, enero 22, 2007
Columna de Opinión
Cuando veo todos los escándalos de corrupción y las divisiones ideológicas en que está sumida la Concertación, me hace sentido el planteamiento de la Alianza con respecto a que es momento de que ellos se hagan cargo del gobierno, que es hora de alternar el poder y así evitar que estén los mismos de siempre que no han logrado solucionar los problemas “reales” de la gente.
Todo es bastante lógico si se mira sin matices, pero por algo las cosas están como están.
Algunos dicen que la oposición ha sido negligente y que en el fondo han visado todas las faltas del gobierno. En parte algo de razón hay, porque si todos han estado dando vueltas por los mismos pasillos todo este tiempo, no veo como se sorprenden ahora, si la información de manera extra oficial siempre ha estado por ahí.
Yo siento que si la Alianza no es gobierno es simplemente porque no tienen un conjunto de ideas que puedan convertirlos en gobierno. O quizás las tienen pero nadie las conoces. Ellos no proponen políticas gubernamentales, solo reaccionan con ideas frente a un tema u otro.
Con esto me refiero a que si la ciudadanía viera un conjunto de proyectos, globales, que abarquen todas las áreas y que no sean soluciones a problemas, sino que vayan por sobre estos, generando políticas publicas de largo alcance, se le daría la oportunidad.
Yo tengo una sensación muy cosista de los dirigentes opositores- Sus principales figuras, emergidas de las municipalidades, no han destacado por lograr cambios sustanciales, sino más bien por acciones aisladas, bastante mediáticas muchas de ellas, y que no pasan de ser voladores de luces que iluminan un poco, pero que no entregan un panorama completo.
Por otra parte la alternancia no se decide por decreto, es el pueblo el que con su voto decide alternar y si no le han dado la posibilidad es porque frente a muchos temas aun la derecha chilena no se define de manera transparente. Una postura clara y sólida frente al régimen militar o dictadura (a favor o en contra, ese no es el punto), la relaciona con los empresarios, con la iglesia católica, la necesidad de ver un accionar más nacional y menos elitista, en fin, una serie de conceptos donde hacen agua. Que entiendan la importancia de una política cultural, que las leyes laborales y ambientales no son trabas, que la educación y la salud son un derecho y una necesidad no un negocio, en fin que vean al país como un todo y no como una serie de partes disgregadas hacia donde se tiran ideas al voleo.
Mis conceptos políticos, sociales, económicos, culturales y valóricos, dan pie para muchos textos, muchos relatos, muchos ensayos. Lo que aquí quiero es empezar a plasmar mi postura frente a lo que va aconteciendo en la sociedad donde vivo y me desarrollo. Lograr que a través de este blog se abra un espacio de opinión, sin prejuicios. Ideas que se irán desarrollando con el tiempo y que pretenden sumar y no restar, que pretenden ser simplemente una postura, una serie de argumentos y un sentimiento frente a lo que yo veo que ocurre o puede ocurrir a mí alrededor.
Este es solo el comienzo y espero ser consistente.
Todo es bastante lógico si se mira sin matices, pero por algo las cosas están como están.
Algunos dicen que la oposición ha sido negligente y que en el fondo han visado todas las faltas del gobierno. En parte algo de razón hay, porque si todos han estado dando vueltas por los mismos pasillos todo este tiempo, no veo como se sorprenden ahora, si la información de manera extra oficial siempre ha estado por ahí.
Yo siento que si la Alianza no es gobierno es simplemente porque no tienen un conjunto de ideas que puedan convertirlos en gobierno. O quizás las tienen pero nadie las conoces. Ellos no proponen políticas gubernamentales, solo reaccionan con ideas frente a un tema u otro.
Con esto me refiero a que si la ciudadanía viera un conjunto de proyectos, globales, que abarquen todas las áreas y que no sean soluciones a problemas, sino que vayan por sobre estos, generando políticas publicas de largo alcance, se le daría la oportunidad.
Yo tengo una sensación muy cosista de los dirigentes opositores- Sus principales figuras, emergidas de las municipalidades, no han destacado por lograr cambios sustanciales, sino más bien por acciones aisladas, bastante mediáticas muchas de ellas, y que no pasan de ser voladores de luces que iluminan un poco, pero que no entregan un panorama completo.
Por otra parte la alternancia no se decide por decreto, es el pueblo el que con su voto decide alternar y si no le han dado la posibilidad es porque frente a muchos temas aun la derecha chilena no se define de manera transparente. Una postura clara y sólida frente al régimen militar o dictadura (a favor o en contra, ese no es el punto), la relaciona con los empresarios, con la iglesia católica, la necesidad de ver un accionar más nacional y menos elitista, en fin, una serie de conceptos donde hacen agua. Que entiendan la importancia de una política cultural, que las leyes laborales y ambientales no son trabas, que la educación y la salud son un derecho y una necesidad no un negocio, en fin que vean al país como un todo y no como una serie de partes disgregadas hacia donde se tiran ideas al voleo.
Mis conceptos políticos, sociales, económicos, culturales y valóricos, dan pie para muchos textos, muchos relatos, muchos ensayos. Lo que aquí quiero es empezar a plasmar mi postura frente a lo que va aconteciendo en la sociedad donde vivo y me desarrollo. Lograr que a través de este blog se abra un espacio de opinión, sin prejuicios. Ideas que se irán desarrollando con el tiempo y que pretenden sumar y no restar, que pretenden ser simplemente una postura, una serie de argumentos y un sentimiento frente a lo que yo veo que ocurre o puede ocurrir a mí alrededor.
Este es solo el comienzo y espero ser consistente.