lunes, enero 08, 2007
Cuico
Debo reconocer y asumir mi lado cuico. No me avergüenza, ser cuico como una modalidad pero no como una forma de discriminación me parece más que valido.
¿A qué viene esto? Simplemente a que tuve que reconocer que una tarde en Zapallar, con ricos mariscos, buen vino y todo el entorno de ese lugar, se acerca bastante al lugar ideal para mí. Y ojo que no me gusta por ser un lugar donde se respire riqueza. El punto que me atrae es lo sencillo y a la vez majestuoso que es el lugar. Hay unas mansiones enormes, pero hay a la vez mucha vegetación. Entonces a diferencia de otros lugares aquí uno no se siente agobiado por la urbanización y siente que casi es un lugar virgen en algunos sectores.
La misma voluntad por mantenerlo como un lugar apacible, permite que la gente se tome su pisco sour en la arena y no propiamente en el restaurante, porque no se le da la connotación de “copete”, sino que como algo natural, relajado, disfrutable y ponderado.
La playa es chica, se siente bastante respeto, se pueden dejar las cosas y nade las roba, etc, etc, etc.
Es cierto que es un circulo cerrado, pero para haber sido nuevo ahí no sentí nunca discriminación o miradas que reprocharan mi presencia. Es mas, cuesta mas deshacerse de los propios prejuicios.
El único punto en contra es que toda la gente es tan desesperantemente guapa que uno se siente realmente el patito feo.
Pero bueno, ese es otro tema.
Lo importante es que si por asumir que me gusta un lugar donde me relajé es tener que asumirme como cuico, bueno, entonces lo soy. No discrimino a nadie con eso. Y espero no lo hagan por esto conmigo tampoco.
¿A qué viene esto? Simplemente a que tuve que reconocer que una tarde en Zapallar, con ricos mariscos, buen vino y todo el entorno de ese lugar, se acerca bastante al lugar ideal para mí. Y ojo que no me gusta por ser un lugar donde se respire riqueza. El punto que me atrae es lo sencillo y a la vez majestuoso que es el lugar. Hay unas mansiones enormes, pero hay a la vez mucha vegetación. Entonces a diferencia de otros lugares aquí uno no se siente agobiado por la urbanización y siente que casi es un lugar virgen en algunos sectores.
La misma voluntad por mantenerlo como un lugar apacible, permite que la gente se tome su pisco sour en la arena y no propiamente en el restaurante, porque no se le da la connotación de “copete”, sino que como algo natural, relajado, disfrutable y ponderado.
La playa es chica, se siente bastante respeto, se pueden dejar las cosas y nade las roba, etc, etc, etc.
Es cierto que es un circulo cerrado, pero para haber sido nuevo ahí no sentí nunca discriminación o miradas que reprocharan mi presencia. Es mas, cuesta mas deshacerse de los propios prejuicios.
El único punto en contra es que toda la gente es tan desesperantemente guapa que uno se siente realmente el patito feo.
Pero bueno, ese es otro tema.
Lo importante es que si por asumir que me gusta un lugar donde me relajé es tener que asumirme como cuico, bueno, entonces lo soy. No discrimino a nadie con eso. Y espero no lo hagan por esto conmigo tampoco.