lunes, enero 15, 2007
El siguiente paso
Después de definirme y redefinirme tantas veces en los últimos meses he decidido dar el siguiente paso. Ya estoy seguro de lo que quiero, de lo que puedo y no hacer y de cómo estar más cómodo con mi vida.
He logrado ser sólido en lo profesional, demostrar mis capacidades y generar respeto. A su vez he logrado tener cierta seguridad en mis amigos y replanteado de buena manera la relación con mi familia más cercana.
Y soy feliz solo. O sea, descubrí el valor de la soledad, descubrí que al estar contento conmigo mismo puedo relacionarme de mejor manera con los demás.
En vista de lo anterior decidí que es momento entonces de jugársela, de atreverse a empezar algo de cero y sin angustia, solo con un poco de vértigo producto de la adrenalina que genera la novedad.
Esto nuevo va de la mano de dos importantes decisiones. Por un lado y luego de darle muchas vueltas al tema de sí irme o no de la pega, dejar de trabajar e irme a estudiar fuera de Chile, y todo lo que eso implica, he decidido que si, que partiré, que debo respetar mi plan original y emigrar. Los motivos que me hacían pensar en posponer todo en un año no eran laborales y por lo tanto era cruzar dos cosas muy diferentes. Es por eso que desde hoy me pongo nuevamente en campaña para postular al post grado, a becas y a ordenar todo lo necesario para un despegue exitoso.
La otra decisión tiene algo aun más profundo detrás. Si, porque por lo general me he declarado reacio a emparejarme, a enamorarme y a pensar en de a dos. Pero como ya me siento tan bien solo, percibo que es el momento indicado para iniciar una relación con alguien. Si se puede estar bien solo y no depender de nadie, quiere decir que se llegó al estado en que una relación de pareja será sana y acotada a lo que es, y no como un fin en la vida.
Se puede pensar que esto no es tan fácil como decidirlo o no, tiene que haber otra persona, tiene que haber reciprocidad de sentimientos y una serie e elementos que al conjugarse permiten que esto resulte. Cierto. Pero no es menos cierto que el hecho de estar dispuesto a intentarlo, abierto a conocer gente y receptivo a lo que venga, es ya en mi un gran paso.
Lo irónico es que todo esto coincide con unos días negros, donde ando un poco triste, un poco desanimado y desmotivado. Mas bien ando para adentro, me estoy revisando permanentemente para ver si estoy siendo honesto conmigo mismo y con mi intención de ser feliz.
Es como una permanente auditoria, trato de ser a prueba de balas aunque sé que eso es imposible. Pero el puro hecho de ser consciente de uno es un buen paso para que la vida venga, conversemos un rato y después pasé. No solamente ver la vida pasar.
He logrado ser sólido en lo profesional, demostrar mis capacidades y generar respeto. A su vez he logrado tener cierta seguridad en mis amigos y replanteado de buena manera la relación con mi familia más cercana.
Y soy feliz solo. O sea, descubrí el valor de la soledad, descubrí que al estar contento conmigo mismo puedo relacionarme de mejor manera con los demás.
En vista de lo anterior decidí que es momento entonces de jugársela, de atreverse a empezar algo de cero y sin angustia, solo con un poco de vértigo producto de la adrenalina que genera la novedad.
Esto nuevo va de la mano de dos importantes decisiones. Por un lado y luego de darle muchas vueltas al tema de sí irme o no de la pega, dejar de trabajar e irme a estudiar fuera de Chile, y todo lo que eso implica, he decidido que si, que partiré, que debo respetar mi plan original y emigrar. Los motivos que me hacían pensar en posponer todo en un año no eran laborales y por lo tanto era cruzar dos cosas muy diferentes. Es por eso que desde hoy me pongo nuevamente en campaña para postular al post grado, a becas y a ordenar todo lo necesario para un despegue exitoso.
La otra decisión tiene algo aun más profundo detrás. Si, porque por lo general me he declarado reacio a emparejarme, a enamorarme y a pensar en de a dos. Pero como ya me siento tan bien solo, percibo que es el momento indicado para iniciar una relación con alguien. Si se puede estar bien solo y no depender de nadie, quiere decir que se llegó al estado en que una relación de pareja será sana y acotada a lo que es, y no como un fin en la vida.
Se puede pensar que esto no es tan fácil como decidirlo o no, tiene que haber otra persona, tiene que haber reciprocidad de sentimientos y una serie e elementos que al conjugarse permiten que esto resulte. Cierto. Pero no es menos cierto que el hecho de estar dispuesto a intentarlo, abierto a conocer gente y receptivo a lo que venga, es ya en mi un gran paso.
Lo irónico es que todo esto coincide con unos días negros, donde ando un poco triste, un poco desanimado y desmotivado. Mas bien ando para adentro, me estoy revisando permanentemente para ver si estoy siendo honesto conmigo mismo y con mi intención de ser feliz.
Es como una permanente auditoria, trato de ser a prueba de balas aunque sé que eso es imposible. Pero el puro hecho de ser consciente de uno es un buen paso para que la vida venga, conversemos un rato y después pasé. No solamente ver la vida pasar.