.comment-link {margin-left:.6em;}

jueves, enero 25, 2007

 

Un año acá

Hoy cumplo un año desde que entré a trabajar acá y muchas cosas han pasado dentro de ese año, en lo profesional, claro, pero más en lo personal.
Aprovechando esta fecha haré una rápida revisión de las cosas que han pasado en mi vida este año y, que sin ser de una gran importancia, me marcaron y probablemente me seguirán marcando.
Trabajo estable, mayor seriedad y responsabilidad al momento de ejercer. Implica en el sentido práctico que las consecuencias de mis actos en el trabajo se verán más a largo plazo y que me involucrarán tanto a mí como a una completa estructura de trabajo. He ido avanzando rápido, ganando mayores responsabilidades, muchos deberes, varios derechos, felicitaciones a veces, cachos otras tantas, en fin un año donde se produjo una plataforma de despegue más sólida con respecto a mí como profesional.
A consecuencia de lo anterior me instalé en una casa. Un proceso largo y lento, a veces más entusiasmado otras veces resignado, pero siempre conciente de que esa seria mi casa de ahora en adelante. La fui equipando poco a poco, varias veces fui flojo al momento de tener más decisión y convertirla en un hogar. La compartí, pronto cambiaré de compañero de casa, pero de todas maneras la veo como mí casa, mi espacio, que aunque no definitivo, es la línea de partida para un proceso que no volverá atrás y que es una señal física de la independencia que de forma tan lenta y pausada he venido craneando hace años.
Este año me lancé, ya no me preocupé tanto y me liberé. Me atreví y lo pasé bien, también lo pasé mal, me ilusioné como muchas otras veces, pero probablemente yo también ilusioné a cierta gente. Un par de veces creí encontrar a alguien para enamorarme. Sí, este año acepté que eso puede pasar, que no lo necesito, pero que no lo debo ahuyentar. Pero no todo fue con un fin romántico, también hubo simple búsqueda de placer, de dejarse llevar por los instintos, de aprovechar ciertas situaciones y de vivir mi sexualidad más libremente. Claro que hubo episodios un poco negros, más bien nefastos, pero el saldo con respecto a lo que aprendí, es positivo. Ahora lo importante es ir a la siguiente etapa y aprovechar bien esta libertad para que no sea libertinaje.
En cuanto a los amigos está claro quienes son, donde están, que roles cumplen en mi vida y que son los que son. Deje de idolatrarlos, los aterricé y los disfruté en la medida real en que forman parte de mi vida. Ya no me angustian, ya no me siento tan inseguro, claramente ya no son tantos. Pero aprendí a cuidar a los mejores y también me relacioné de una mejor manera con aquellos que son amigos circunstanciales, de la vida, de la u, de la noche, de lo que sea, sin esperar de todo el mundo una reciprocidad tan grande. Me pregunté varias veces si para mis mejores amigos yo también lo era, y la verdad la respuesta quedó pendiente, pero no importa, sí yo los siento importante y eso me hace feliz, entonces hay que seguir avanzando por la ruta con ellos al lado.
Mi cuerpo también fue parte importante este año. Estoy contento con él, después de años de esfuerzo logré estar flaco. Para algunos estoy anoréxico, yo sé que no es así y no lo digo como negación. Mi peso es normal y lo que pasa es que el cambio de envoltura es grande con respecto a lo que ciertas personas conocían del pasado. Pero no todo es peso y alimentación equilibrada. También retomé con fuerza el yoga, que me hace bien, me llena de satisfacciones y se transforma en un lugar de relajo y de armonía entre cabeza y cuerpo. Me metí a un gimnasio, primera vez que voy a uno pagando yo, lo que me ha hecho ser mas constante. No quiero ser un musculin, solo apretar ciertas carnes y estar más activo para poder disfrutar de otras cosas en la vida. Sé que estoy más vanidoso, pero es algo que me alegra el poder vestirme con lo que yo quiero y no simplemente con lo que me quede.
Definí la honestidad como la palabra que me definiría a mí y a todo aquello que surja de mí, como un sello. Decidí que quiero ser feliz, para lo cual debo aprender a serlo y tener la actitud necesaria para que sea posible, suena simple pero es una declaración de intenciones bastante potente. Hacia fines del año pasado y más concretamente a principios de este, introduje el concepto de placer, aprender a vivir con placer, a vivir del placer, a disfrutarlo sin culpas ni connotaciones negativas. Y por ultimo decidí revalorar el ocio, no como una perdida de tiempo, sino que más bien como un importante espacio en mis días y en mi vida en general, donde pueda hacer otras cosas, disfrutar de otras cosas y lograr mi tan anhelada multi dimensionalidad.
Pero este año también ha traído dudas, con respecto a mí, a los que me rodean, a todo.
Asumí que la casa de mis viejos, por más que en el fondo si lo sea, en la forma ya no es mi casa. Siempre seré acogido por ellos, pero ya no es mi espacio, y está bien conque así sea. Pero de todas maneras es un cambio.
Mi hermana se casó y fue la prueba más patente de la disgregación de mi familia, ya empezamos a dejar de manera concreta el nido y eso para bien o para mal, crea un escenario nuevo.
Hay días en los que me sentí solo, en el mal sentido de la soledad. Con el tiempo he logrado conocer el lado bueno de la soledad y eso me ayudo a establecer relaciones mas sanas con toda la gente.
Pero la falta de arraigo, la falta de un nicho claro, donde me sienta cómodo, donde me plantee desenvolverme por un largo tiempo, ha sido un tema que me quedó más que patente este año. Estaré en una permanente búsqueda de tal nicho y por lo tanto tengo claro que voy a fluir por diferentes lugares. Seré un patiperro, no en busca de aventuras, sino que de identidad.
Por un asunto de valores y de concepción de la sociedad, es que también en el ámbito laboral he decidido tratar de ser coherente con mis pensamientos. De verdad que espero a futuro trabajar y estar siempre en el lugar donde el ambiente sea justo, respetuoso, equitativo y humano en el fondo. No necesito ser millonario, ni trabajar en el lugar más prestigioso del mundo, solo necesito irme con la conciencia limpia y una sonrisa real en mi gesto a la cama cada noche. Y eso lo lograré cuando yo y mi entorno estemos cómodos y en equilibrio.
Un año acá y muchas cosas han pasado, muchas más pasaran. No es un año especial, pero siempre es bueno recapitular y ver que tal va la carta de navegación.
Veía la vida pasar, y ahora lo estoy pasando muy bien junto a ella.

Comments: Publicar un comentario



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?