lunes, junio 30, 2008
Otra vez la DC
El asunto de los grupos y las lealtades al interior de la DC les está pasando la cuenta a todas sus figuras y amenaza con ser la única causa transversal que atraviese al partido. Acá no se trata de que les guste o no Alvear, representa más bien el triunfo de un grupo por sobre el otro. Grupos con barreras difusas e integrantes que transitan por la frontera de acuerdo a la coyuntura. Uno seria el grupo de Aylwin y el otro grupo seria el grupo del resto. Alvear en teoría forma parte del grupo de Aylwin por sumatoria al ser su marido uno de los más cercanos a este y a su vez al ser sindicado como uno de los líderes de esta corriente. Frei en este momento es parte del resto, pero por años bailó con el otro grupo, viéndosele incluso más cercano a ellos que a los herederos políticos de su padre. Valdés es una figura carismática del resto, pero no el líder, ya que a pesar de tener todas las credenciales nunca tomo las riendas para transformarse en la cabeza del partido o más aún en el presidente de Chile. Zaldívar el colorín trató de ser el líder del resto, pero su estilo ambicioso y personalista lo llevó a enfrentarse con otros posibles miembros del resto y le quitó fuerza y validez a su postura.
Acá en cierta manera se podría ver al grupo de aquellos apoyaron el golpe y aquellos que no. Pero a estas alturas me parece más un antecedente de la causa, porque estos DC medio derechistas o amigos del establishment dictatorial es más bien transversal entre ambos grupos. El colorín es el paladín de decir que fue uno de los primeros en luchar en los tribunales para defender a gente con Clodomiro Almeyda, pero paradojalmente sus ideas político – sociales tienen un tinte derechista y en la actualidad su trabajo esta articulado dentro de un pegoteado que tiene como sustento a la Alianza, aunque estos no lo vayan a reconocer nunca.
Belisario y Ravinet en este momento son del resto también, pero me cuesta encontrar coincidencias ideológicas entre ellos. Básicamente por Velasco es uno de los DC más respetado e identificado por y con la izquierda, mientras que Ravinet tiene un dejo más privatizador y de poco dialogo social.
La voluble división entre ambos grupos también varía de acuerdo a quien está en la cabeza del partido. Cuando estaba Adolfo Zaldívar, especialmente su segundo periodo, el resto lo formaban casi todos los dirigentes nacionales. Ruiz-Esquide era un nombre respetable entre los entonces opositores, incluso fue el nombre que lanzaron para la presidencia del Senado que finalmente recayó en Frei. Sin embargo, me cuesta imaginarlo a él como un golpista o amigo de la derecha, entonces no me queda claro si ahora es parte de uno u otro grupo.
Así se puede ir revisando a todos los políticos democratacristianos, para encontrarnos finalmente con que salvo unos pocos extremistas de una u otra postura, la mayoría de ellos no tienden a tomar medidas extremas y simplemente pueden caer en uno u otro grupo de acuerdo a temas o situaciones concretas y no como un abanderamiento por siempre, que en la practica significaría la presencia de partidos dentro de un partido.
Como sea esta división de los demo, las luchas de poder, la dicotomía entre necesidad de renovación en contraposición a la necesidad de tener figuras de peso como rostros visibles de la DC, ha hecho que se desangren entre ellos y la ciudadanía los deje de lado.
Y un partido sin votos no existe. Quizás esa seria la única forma de que se acaben las diferencias y se reagrupen por un proyecto político y no en torno a luchas de poder.
Acá en cierta manera se podría ver al grupo de aquellos apoyaron el golpe y aquellos que no. Pero a estas alturas me parece más un antecedente de la causa, porque estos DC medio derechistas o amigos del establishment dictatorial es más bien transversal entre ambos grupos. El colorín es el paladín de decir que fue uno de los primeros en luchar en los tribunales para defender a gente con Clodomiro Almeyda, pero paradojalmente sus ideas político – sociales tienen un tinte derechista y en la actualidad su trabajo esta articulado dentro de un pegoteado que tiene como sustento a la Alianza, aunque estos no lo vayan a reconocer nunca.
Belisario y Ravinet en este momento son del resto también, pero me cuesta encontrar coincidencias ideológicas entre ellos. Básicamente por Velasco es uno de los DC más respetado e identificado por y con la izquierda, mientras que Ravinet tiene un dejo más privatizador y de poco dialogo social.
La voluble división entre ambos grupos también varía de acuerdo a quien está en la cabeza del partido. Cuando estaba Adolfo Zaldívar, especialmente su segundo periodo, el resto lo formaban casi todos los dirigentes nacionales. Ruiz-Esquide era un nombre respetable entre los entonces opositores, incluso fue el nombre que lanzaron para la presidencia del Senado que finalmente recayó en Frei. Sin embargo, me cuesta imaginarlo a él como un golpista o amigo de la derecha, entonces no me queda claro si ahora es parte de uno u otro grupo.
Así se puede ir revisando a todos los políticos democratacristianos, para encontrarnos finalmente con que salvo unos pocos extremistas de una u otra postura, la mayoría de ellos no tienden a tomar medidas extremas y simplemente pueden caer en uno u otro grupo de acuerdo a temas o situaciones concretas y no como un abanderamiento por siempre, que en la practica significaría la presencia de partidos dentro de un partido.
Como sea esta división de los demo, las luchas de poder, la dicotomía entre necesidad de renovación en contraposición a la necesidad de tener figuras de peso como rostros visibles de la DC, ha hecho que se desangren entre ellos y la ciudadanía los deje de lado.
Y un partido sin votos no existe. Quizás esa seria la única forma de que se acaben las diferencias y se reagrupen por un proyecto político y no en torno a luchas de poder.