.comment-link {margin-left:.6em;}

viernes, octubre 27, 2006

 

Teatro

La obra de teatro que más me ha gustado en mi vida fue Río Abajo, de Ramón Griffero. Una de las dos obras de teatro que he ido a ver más de una vez. Hubo otra, pero por otros motivos que no vienen a lugar.
Río Abajo era impactante, coral, con demasiadas situaciones ocurriendo a la vez, con muchos mensajes y por lo tanto una sola vez no era suficiente para realmente apreciarla. Tampoco lo fueron dos veces, pero al menos pude tener una mejor idea.
La primera obra de teatro que recuerdo, o más bien que recuerdo que me haya gustado fue El Principito, era un pendejo, fui con mis viejos, y se convirtió en mi libro de cabecera por mucho tiempo.
Otras obras que me han marcado por diferentes motivos fueron Art (donde todos reían cuando yo callaba, y yo reía cuando el resto callaba), Mala Onda (en el teatro nacional, de mis primeras incursiones solo al teatro, siguiendo mi fascinación por la obra de Fuguet) y El Hombre de la Mancha (musical, fue mi abuelo con nosotros, muy buen recuerdo, emotivo)
El teatro siempre me ha gustado, me gusta ir solo, no tengo una predilección definida por ciertas obras, es como todo en mi una cuestión de piel, siento atracción por una obra, me obsesiono y termino yendo con una mezcla de sentimientos. Como todo en mi es un proceso, un goce, con culpa a veces, con ansiedad siempre, con felicidad... definitivamente.
Y mi atracción por el teatro no termina ahí. Esas personitas que se paran sobre las tablas a representar esas historias que nos cautivan, parecen ser mi debilidad. Si les contara no más...

Comments: Publicar un comentario



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?