.comment-link {margin-left:.6em;}

jueves, octubre 19, 2006

 

Vomitos

Nunca he sido bueno para llorar, menos para hacerlo en publico.
Tampoco suelo decir te quiero o alguna otra frase que exprese cariño.
Soy más de gestos, de mensajes entre líneas donde quien me conoce puede leer y conocer mis sentimientos.
Alguna vez alguien me dijo que debía dejar que me quisieran.
Y de verdad lo he querido, pero no lo han hecho. O no lo suficiente. O no lo he notado. O no han sido las personas que yo he querido que me quieran.
Ahora estoy una vez más sumergido en la impotencia de querer hacer algo y no hacerlo, ya sea porque no sé que hacer, o porque soy un cobarde, o cualquier otra razón que explique el porqué de mi inmovilidad.
Mi cuerpo se expresa. Anda sin ganas, la nuca me mata (si, si sé, viene muy a lugar eso de “te están pegando en la nuca”) Duermo mucho, pero no descanso. Sueño intensamente, con situaciones estresantes, pero de trabajo. No logro soñar con esa persona y eso que me duermo intentándolo. Pero los sueños no se guían, no se obligan, eso lo aprendí hace mucho. No sé si los sueños hablan, pero por el momento no me dicen lo que quiero escuchar y eso me da una rabia que para variar no expreso.
Gente!!! Entiéndanlo!!! No soy expresivo, no me pregunten que te pasa, descúbranlo, si de verdad les interesa dense el trabajo de explorar más de cinco segundos en esa cabeza rodeada de pelos ya con varias canas. Y les digo que busquen en mi cabeza, porque mi corazón está seco, no hay vida. Es como en Marte, donde hay vestigios de vida, preo actualmente no la hay y las condiciones no apuntan a que la vaya a haber pronto.
Hoy me corte las uñas, así que ya no harán daño. Tampoco nunca quisieron hacerlo. Son como yo, crecen, sin molestar a nadie, y un día sin saber como ni cuando se eliminan, no van más, hay que darle paso a las que vienen, uds o yo ya no estamos bien considerados, ya no servimos, a la basura y sin quedar ni un restito que alguien pueda mirar con asco o molestia.
Dormir es fácil, descansar no lo es tanto. Yo solía decir que sabia como descansar, sin dormir, ocupando mi mente en otras cosas, siendo libre y haciendo lo que se me viniera en gana. Pero ahora ya no sé descansar, mi cabeza no me deja. Ella no puede descansar así que yo tampoco, o ambos o ninguno, es lo justo, yo la puse así. Pero quiero dormir, mucho, todo el tiempo posible, interactuar poco, recobrar mi burbuja, esa que deje de lado cuando terminaba el colegio y que ignoré totalmente al entrar a la universidad. En mi burbuja estaba solo, pero así nadie me molestaba. Si el sentimiento es el mismo tanto dentro como fuera de ella, prefiero estar adentro donde solo yo me haré daño y para eso estoy preparado.
Escribo y escribo, pero no me desahogo, solo voy visitando nuevos rincones de mi ira, de mi plátano podrido, de mi niño sidoso, que solo inspira ternura, pero que nadie quiere. La idea no es concluir, no es llegar a ningún tipo de conclusión. Las muñecas no me lo advirtieron, solo me vieron enredarme, dejaron que me leyera, dejaron que fuera su inspiración y ahora se acompañan ahí. Eran sus amigas pero me lo podrían haber advertido. Mínimo. Por buena onda simplemente, ni siquiera fumé para no molestarlas, ni me quede a dormir para no invadir su espacio. Un poco de consideración muñecas.
Esa sonrisa maldita, esa que uso para contarme que me extrañaba, para decirme imbecil de esa manera en que ya no es un ataque, esa sonrisa que hizo que todo el mundo a su alrededor se extrañara. Esa sonrisa poco habitual en su persona. Esa sonrisa que me llevará a llorar potencialmente, pero aún no, por el momento solo trato de recordar como se hace. No es fácil, no se hará en publico, es una función privada, a la que nadie está invitado. Solo su poesía y mi chocolate negro.

Comments: Publicar un comentario



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?